miércoles, 12 de agosto de 2009

La secuela Cp #2.

miércoles, 12 de agosto de 2009
Normalmente cuando tu sombra desaparece, piensas que es porque la luz te cubre desde ambos ángulos (adelante y atrás), pero esto era distinto, puesto que estaba en frente de un farol que era la única fuente de luz, y no encontró su sombra, borracho... recordó el cuento de Peter Pan, el niño que nunca creció quien también había perdido su sombra, y al encontrarla había tenido que cocerla de nuevo a su cuerpo con hilo y aguja, así que vago por las calles, tratando de encontrar a su sombra y un poco de hilo y una aguja para volvérsela a poner...


A la mañana siguiente Richard despertó en la antigua cama de su antiguo hogar, con su antigua esposa, pero el no pudo notarlo enseguida, primero intento levantarse, falló... se dio cuenta de que le dolían mucho los pies, pensó que era por caminar tanto la noche anterior, cuando bajo la vista vio sus dos pies zurcidos por un hilo lleno de sangre, en efecto, se había cocido ambos pies. Intentó hacer la cosa más estúpida que cualquiera de nosotros hubiera realizado, trató de desunirlos a la fuerza, fue inútil, el dolor era insoportable, y además, parecía haber tenido un buen nudo al final del tejido, así que buscó pronto unas tijeras, que se encontraban dentro del el buró de lado de su cama, irónicamente también estaban cubiertas de sangre, no se dio cuenta de ello hasta que cortó el hilo que le unían varios pies, entonces descubrió algo de ese líquido viscoso en su mano, y pensó que la nariz le goteaba, se la tocó para confirmarlo, pero después notó que éste provenía de otro sitio, miró al techo y se dio cuenta del lugar de donde provenía aquel líquido viscoso rojo, pero ese líquido viscoso rojo no era de la misma persona...



En el techo descansaba un cuerpo decapitado, aún con la pijama puesta, cocido a las tablas del techo de madera, en su pecho alguien había escrito con mucha precisión: "¡Sorpresa!", pero la verdadera mayor sorpresa surgió cuando vio que la cabeza del cuerpo no estaba en su sitio si no que descansaba a un lado suyo en si misma cama, y no sólo estaba en su sitio, si no que tampoco estaba en su cuerpo, puesto que al levantar la sabana que también estaba repleta de ese característico color rojo, Richard descubrió que la cabeza de aquel hombre había sido cocida al cuerpo de su ex-mujer, al mirar esto, su reacción como la de cualquier otro ser humano fue de horror, trató de apoyarse sobre ambos pies, no pudo, cayó al suelo del dolor, intentando gatear, salió de la habitación, sólo para encontrarse con un piso bañado en sangre en el candelabro colgaba de cabeza el cuerpo de sus dos hijos unidos por la mitad más la cabeza de su madre, en medio de ambos, no tuvo tiempo para preguntarse donde estaban el resto de sus miembros, más tarde los visualizó reposando en la tina de baño cerca de una cierra eléctrica tipo industrial que había servido para destazarlos; a cualquier artista gráfico le hubiera parecido una buena idea de escultura lo que reposaba en el candelabro, claro esto sería si no fuera porque estaba hecha con partes vivas humanas, bueno, ya no más.

Richard sabía que tenía que huir, quien haya sido el responsable de tales atrocidades, seguro le había puesto una trampa para inculparlo a él, y había cocido sus pies para que evitara escapar, "el crimen perfecto", pensó para si mismo; salió de su casa, llamó a la policía...; quienes no le creyeron su historia y terminaron culpándolo a él, les pareció bastante lógico su actuación, pero jamás creyeron que hubiera sido capaz de llevarla al extremo.

Richard se encontraba detenido en una horrible y pequeña celda, pensaba que ya no le quedaba nada porque vivir, que ya nada se podía hacer... esa noche no pudo dormir... lo que sucedió es que a la mañana siguiente se encontraron el cadáver de Richard ahorcado con su propia ropa, no había sido ahorcado por la gravedad; no, sino que había amarrado a su cuello sus ropas y atado el otro extremo a los barrotes de la celda, después hizo un esfuerzo corriendo hacia el otro lado, hasta que no aguanto la respiración y murió... está es la explicación que dieron los médicos forenses, claro...

A propósito, El director de la cadena de televisión desapareció por completo, nadie jamás lo volvió a ver; y de aquel científico sólo se sabe que termino en un hospital psiquiátrico, donde se la pasaba todo el día gritando: "¡ahí vienen!, ¡ahí vienen!"; nunca se sospecho que la historia de estos 3 sujetos tuviera alguna relación entre si...

Y es aquí, donde nuestra verdadera historia comienza...

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Poemas de Amor De una Mente enferma. © 2008. Design by Pocket