martes, 5 de mayo de 2009

EL ASESINO DE VAINILLA CP. # 6

martes, 5 de mayo de 2009
Desenfocado.

Habíendo descansado 3 horas en un intento vago por dormir, con un horrible dolor de cabeza, de repente trató de recordar, si había bebido la noche anterior, y al ver la botella aún llena, supuso que no. Eran las 8 de la mañana, y desde las 7 ya había estado el sol molestándolo desde la ventana para que se levantara; a pesar, de que curiosamente el día estaba un poco nublado, tomo unas gafas para sol, un enorme imperneáble y así salió a la calle.

Eros, no solía tener algo así como una rutina por lo que comprende a el día, lo que es más, muchas veces ni siquiera salía de su casa por estar drogándose, a veces le ayudaba a Leonel, a veces se iba a el bar a embriagarse, a veces al prostíbulo, y otras... se iba al parque donde sacaba un cigarro y comenzaba a fumar, obviamente esto estaba prohibido en este lugar, pero en los otros casos el aire se encontraba tan contaminado por tanto tabaco que ni siquiera uno podía disfrutar el propio; pero algo que jamás hacía por la mañana era asesinar gente, puesto que era más fácil que la gente lo observara, pero principalmente porque odiaba el escándalo ruidoso que hacía la gente. 

En esta ocasión decidió hacer algo diferente, ya se había cansado de escúpirle a las aves afuera de la iglesia, así que decidió entrar... 10 minutos más tarde se encontró otra vez afuera, después de acabar con una de las tantas blasfemias que gritó dentro; se quitó sus gafas por un momento, entonces un jóven de algo así como 25 años, sacó su camar instantánea y sin previo aviso le tomó una foto; esto dejó a Eros casi ciego; comenzó a parpadear muy rápido tallándose los ojos y haciéndo gestos; el jovén dijo: "Wow, es usted todo un personaje, con tanto bochorno y vistiéndo así, y con su cigarro, parce que lo hubiesen sacado de alguna película", Eros se limitó a decir: "¡Lárgate de aquí!", de una manera más ofensiva, mientras lo pateaba furioso le levanto el dedo medio con el que sostenía el cigarro y se fué.

Todo mundo se le quedaba viendo desde lejos; pero no le tomaban importancia y lo trataban como cualquier otro vagabundo, de repente de la iglesia, comenzó a salir la gente, entonces 2 personas tomadas de la mano caminando lentamente, mientras los demás les gritaban y arrojaban semillas blancas, un jóven con una camara fotográfica instantánea se acerco hacia ellos, les tomó varias fotos y luego se fué.Varios recuerdos inundaron la mente de Eros, en especial el de una orgullosa pareja de novios que salian corriendo del altar y volteavan a verlo sonrientes. Entonces el comenzó a sonreír ligeramente, pero mo era una sonrisa muy agradable, era ese tipo de sonrisa desfigurada que uno tiene cuando ha bebido de más; luego volteó a un pequeño arbusto que estaba detrás de él, buscándo una piedra, se ensució las manos, lanzó la piedra hacia los ya nuevos esposos, esperando a ver como reaccionaban, se dió cuenta de que lo habían visto, y como un niño inmaduro que acababa de hacer una travesura, se hechó a correr. 

Y así, molestando gente, es la otra forma de la que pasaba sus mañanas, procuraba que no llamar la atención mucho, o si no lo reconocerían más tarde, corrió un buen rato sin rumbo, hasta llegar a una gran fábrica, donde al parecer se confeccionaban varios tipos de trajes y vestidos de forma masiva; no teniéndo nada más importante que hacer entró a la fábrica, con la intención de arruinarle a alguién más el día mientras esperaba pacientemente a que llegara la noche.

A propósito, por supuesto que la fábrica contaba con seguridad de policias y cámaras, pero Eros, prácticamente podía hacer lo que le diera la gana, a excepción de ignorar sus impuslos asesinos que sentía por la noche, lo único que hizo fué pasar con los guardias, policías, o incluso el interfon que se ha encontrado, la técnica siempre era la misma: "Vengo por mi esposa", decía "sabe, hoy es nuestro aniversario, luzco así porque nuestra relación siempre ha sido algo fetichista, y le encanta que finja que soy su raptor que la roba por la noche... es un afrodisiaco"; y por alguna razón siempre caían; después de todo, ¿Qué daño podría hacer entrando a este lugar a las 10:00 a.m. ?, y en efecto, Eros no solía causar daño a ningún lugar al que entraba, si acaso insultaba a varias personas, robaba algunos cigarros de la cafetería y percibía a sus siguientes víctimas...

Para él era mejor  escoger sus víctimas durante el día, ya que así podía seleccionar a personas que merecían morir, en vez de asesinar a cualquier inocente pareja, controlado por sus impulsos...

Eros se encontraba en el almacen de textiles...

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